Ian Lester & Seida Lans.
Cuerpos dóciles
De la gran caja negra emergen siluetas e imágenes de un tiempo no vivido contenido en el libro Compañero
Lo que L&L realiza es una apropiación y proyección de este universo visual por medio de una reconfiguración en el espacio de estas imágenes para que así logren la auto- resignificación
Las imágenes y textos del libro Compañero han quedado como vestigio de un tiempo en el cual los dispositivos de introyección de valores, ideales, modelos, configuraciones se encontraban visibles.
Hoy es fácil ver en ellas como detrás de esos pequeños cuerpos infantiles se esconde un dispositivo de poder generador de cuerpos dóciles
EL NIÑO BUENO
Conozco a un niño que parecía malo y del cual ahora dicen que es bueno.
Parecía malo porque no dejaba el juego para las horas de jugar y no estudiaba cuando debía estudiar, es todo procedía así, es decir, al revés.
Parra corregirse anotó la distribución del tiempo en un cuadrito, escrito en una cartulina.
En el cuadrito se leía lo siguiente:
7 a 12- Higiene personal y escuela.
12 a 13- Almuerzo.
13 a 15- Distracciones.
15 a 18- Ayudo a mamá, tomo el té y después leo, dibujo, escribo o resuelvo problemas.
18 a 20-Distracciones.
20 a 21- Comida
21 a 22- Estoy con mis padres.
22 a 7- Duermo
De esta manera juega, tiene contentos a los padres y no le falta tiempo para nada.
Ya se ve que, con un poco de voluntad, todos los niños pueden ser buenos. Basta con no confundir, por ejemplo, la clase con el recreo, y el comedor con una cancha de fútbol.
Un niño no puede ser serio y grave como un adulto; pero puede ser prudente y ordenado. Y esto es lo que se llama un niño bueno.
Constancio C. Vigil. Compañero. 12ª ed. 1958. Buenos Aires
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